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Discursos de la corrupción: ¿dónde están los analistas críticos del discurso?

Escrito por David Block . Publicado en En voz alta

DavidBlock

 

Por David Block
Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats / Universitat de Lleida

 

Comenzamos con una cita:

a mí la / a mí no me gustan / los que pensamos que / el dinero es para vivir / y no sencillamente / para que no sea un problema / para / para vivir / y tratar de generar las circunstancias para que todo el mundo / pueda vivir exactamente igual / tenga las mismas oportunidades / para vivir exactamente igual / a mí las situaciones de la tentación / no me gustan / no me gustan nada / me parecen sencillamente incompatibles / en general / con cualquier circunstancia de la vida / e incompatibles / incompatibles también / o más incompatibles todavía / en unos momentos como los que estamos viviendo en nuestro país /

Carlos Floriano es Vicesecretario general de Organización del Partido Popular y esta es su respuesta a una pregunta que le hicieron recientemente en ‘Los Desayunos de TVE’ sobre el estilo de vida lujoso y extravagante de Miguel Blesa. Para quienes no lo sepan, Blesa es el expresidente del Consejo de administración de Caja Madrid y actualmente está imputado por dos casos: el primero está relacionado con su posible implicación en la compraventa del City National Bank of Florida, una operación que tuvo lugar en 2008 y que pudo acarrear a Caja Madrid unas pérdidas de hasta 500 millones de euros; el segundo se refiere a los créditos irregulares valorados en más de 25 millones de euros que fueron concedidos en 2010 al Grupo Marsans, una empresa multinacional dedicada al sector turístico.

Podría decir muchas cosas acerca de estas palabras, sobre todo lo difícil que es entender lo que Floriano está tratando de decir. Por ejemplo, ¿qué quiere decir con “tratar de generar las circunstancias para que todo el mundo pueda vivir exactamente igual [y que] tenga las mismas oportunidades para vivir exactamente igual”? ¿Es esta una nueva política del PP, una que parece alejarse del neoliberalismo exhibido por este partido con tanta firmeza y obstinación en los últimos años? No lo creo. Será que Don Floriano se ha expresado mal en esta ocasión.

Por otra parte, tengo la sensación de que está protestando demasiado, intentando distanciarse y distanciar a su partido de alguien que durante años mantuvo relaciones muy estrechas con muchos de los miembros más prominentes del PP, y nada menos que con el expresidente José María Aznar. De esta manera también hay aquí un cierto cinismo que ha llegado a caracterizar las declaraciones públicas de los políticos del PP. De hecho, el cinismo y su otro compañero de viaje, la mendacidad, han llegado a constituir dos elementos clave del libro de juego del PP para aquellas ocasiones en las que a un representante de este partido se le pregunta sobre los casos de corrupción en su partido, que son tan abundantes actualmente. Tal vez el caso más famoso se conoció el 25 de febrero de 2013, cuando María Dolores de Cospedal, Secretaria General del partido, intentó explicar por qué el PP había seguido pagando a su ex tesorero Luis Bárcenas un sueldo mensual de 21.300,08 euros, si bien afirmaba que había terminado su contrato más de dos años antes. Seguramente, muchos de los lectores de este texto recordarán que Cospedal explicó esta anomalía de la siguiente manera:

fue una indemnización indef / en diferido / en forma / efectivamente / de simulación / simulación / o lo que hubiera sido en diferido / en partes de una / de lo que antes era una retribución …

En los medios de comunicación se ha escrito y dicho mucho acerca de declaraciones como esta y la de Floriano anteriormente citada. Por ejemplo, La Sexta es un canal de televisión que suele proporcionar la interpretación y análisis de discursos como estos, especialmente en el programa de noticias/comedia ‘El Intermedio’, dirigido por el Gran Wyoming. En este programa se sigue una fórmula muy utilizada en las televisiones de otros países, que consiste en la reproducción de las palabras de los políticos como vehículo de humor: en algunos casos, se permite que las palabras hablen por sí mismas como ejemplos de discursos incoherentes motivados por la mentira y el cinismo, y en otros, se hace coincidir lo que se dice en una ocasión con lo que se dice en otra para señalar una falta de coherencia. Este último enfoque puede constituir a veces lo que en esencia es una forma light de la crítica inmanente, una forma de crítica inspirada en el marxismo, definido recientemente por John O’Regan como “un tipo de lectura atenta, cuyo propósito es poner de relieve las incoherencias y contradicciones emanadas de las auto-representaciones de un objeto de conocimiento, [...] ya sea como un argumento filosófico, una ideología, un concepto teórico, un discurso, un texto individual o una combinación de estos” (“English as a lingua franca: An immanent critique”. Applied Linguistics, 35 (2), en prensa; traducción mía).

Como sé que el Gran Wyoming y su equipo nunca van a llevar a cabo una crítica inmanente coherente con la definición de O’Regan, una crítica que iría al fondo y al corazón de los discursos del PP, me hago un par de preguntas: ¿Dónde están los analistas críticos del discurso que podrían llevar a cabo tal crítica? ¿Y por qué no lo hacen? Porque, si no me equivoco (y es posible que me equivoque, aunque también es verdad que he consultado diversas revistas como, por ejemplo, Discurso y Sociedad), nadie está sometiendo los discursos actuales del PP a un tipo de inspección sistemática y detallada como la que plantea Norman Fairclough en New Labour, New Language? escrito ya hace década y media (2000). En la que seguramente no es su mejor obra, el autor desmonta y analiza de una manera crítica y efectiva los discursos del New Labour, el invento de Tony Blair, Gordon Brown y otros políticos de su generación en el Reino Unido a partir de 1994. El libro llegó a tener éxito más allá del mundo académico, lo cual es significativo (o no, según se mire).

Estos son tiempos difíciles en España, ya que vivimos y observamos de una manera constante la devaluación interna de las bases de la economía, que a su vez significa un constante empeoramiento de las condiciones materiales de un número creciente de ciudadanos. En medio de lo que solo puede ser calificado como un estado deprimente de las cosas, está la actuación del partido del gobierno: cuando no está destruyendo la economía (véase, por ejemplo, su nefasta reforma laboral) o dedicándose a perturbar la armonía social (véase su igualmente nefasta ley del aborto), se dedica al encubrimiento de su participación en el creciente número de escándalos de corrupción, algunos de los cuales no podrían haber sido imaginados por mentes más creativas. Los analistas críticos del discurso han sido muy eficaces en los últimos años con respecto al descubrimiento del funcionamiento interno de los discursos xenófobos y racistas en diferentes países del mundo. En mi modesta opinión, han demostrado ser ligeramente menos eficaces y sobre todo menos prolíficos cuando se trata del análisis de los discursos sobre la economía. Esto es así, creo, porque no muchos investigadores tienen un conocimiento suficiente de la economía política como para hacer bien ese trabajo. Sin embargo, hay que decir que algunas publicaciones recientes y otras por venir, como son los libros en preparación The Language of Neoliberalism de Marnie Holborow y The Discourses of Capitalism de Christian Chun (ambos en Routledge, Londres), son buenos ejemplos en este sentido.

Volviendo al caso de los discursos del PP, parece que estamos frente a un fenómeno relativamente localizado (los discursos políticos en España son diferentes de los de otros países), y un campo relativamente inexplorado que podría llamarse “discursos de la corrupción”. Como dije anteriormente, no he visto nada relacionado con este tema y con referencia a España. He podido encontrar sin muchos problemas una publicación de Eric Breit, “On the discursive construction of corruption: A critical analysis of media texts” (2011), así como una petición de contribuciones para un número especial de la revista efímero, titulado “Critiquing corruption: A turn to theory”, pero creo que estamos quizá ante un campo nuevo que merece más exploración. O, por el contrario, y como dije antes, tal vez me he perdido algo y hay ya muchas publicaciones sobre este tema.

Para concluir, no soy quizás la persona más indicada para hacer una llamada a la acción de este tipo, teniendo en cuenta que a pesar de estar familiarizado con una parte de la literatura relacionada con este ámbito de estudio, nunca me he destacado por ser un analista crítico del discurso. Pero veo aquí margen para fomentar el análisis crítico del discurso e intensificar y opinar públicamente acerca de las maquinaciones discursivas de los políticos del PP, aunque también veo que es difícil, dada la forma en que los medios de comunicación deciden quién tendrá voz y quién no. O tal vez es solo una cuestión de no ver la televisión ni leer los periódicos y, sobre todo, no prestar atención a lo que dicen en público los Floriano y las Cospedal del mundo. Pero entonces esto significaría dejar un importante espacio discursivo al poder en su forma más corrupta. Y, de alguna manera, dudo que esta sea una buena opción.

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Comentarios   

 
# Luisa Martín Rojo 05-03-2014 20:21
Teines mucha razón, David, esto ssilencios son significativos.
Hay varias respuestas posibles.
A lo mejor, un poco tiene que ver esto que Chomsky llama el asalto neoliberal a las universidades, que nos ha preacarizado, comercializado y metidos en una lógica de productividad:
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=6738&utm_content=buffer660ab&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer
Esa lógica no deja pensar, como dice Nel que acaba de publicar una nota titulada: In search of lost Time.
http://www.insidehighered.com/advice/2014/03/03/essay-why-faculty-members-work-so-much

Dejo ambos links por si no teneís esta vida y aún tenéis tiempo para leer y pensar!
 
 
# David Block 07-03-2014 11:03
Gracias, Luisa. Miraré los links que has dado cuando pueda. A lo mejor el silencio viene de que a menudo no vemos lo que tenemos más cerca. O que el juego discursivo de PP es tan obvio y banal que no merece nuestra atención. O ...
 
 
# Antonio M. Bañón Hernández 07-03-2014 20:19
Muchas gracias, David, por tu más que interesante reflexión. De momento, voy a pedir a mis alumnos de la asignatura "Análisis crítico del discurso en español" que lean esta contribución y que debatan en el foro de la UAL. Es importante ver la perspectica de los estudiantes en tanto que ciudadanos y también como personas que empiezan a conocer las herramientas del ACD.
 
 
# Luisa Martín Rojo 08-03-2014 18:57
Otra cuestión importante es la de los tiempos del trabajo académico.
Quizás se hacen análisis menos completos, pero que se publican en y por otros medios, más inmediatos, más rápidos.
El otro ritmo el de lo académico termina rompiendo la vinculación entre nuestro trabajo y la comunidad.
Pongo un ejemplo, desde el 15M hasta hoy, inicié debates y trabajo sobre las prácticas discursivas en la protesta. De esos debates salió un monográfico en una revista con "impacto", y qué sucede que han pasado 3 años y no saldrá hasta finales de 2014. Hasta que no salga, pues no existe y podría contribuir a dar la impresión de que los analistas del discursos, los sociolingüistas nos estudian los movimientos sociales.
 
 
# Susana Martínez Guillem 09-03-2014 22:27
Estoy de acuerdo en que este tipo de analisis lleva tiempo si tiene que ser publicado en una revista especializada, y por desgracia los online journals, donde seria mas facil mantener esa conexion entre la actualidad y la investigacion, no estan tan bien considerados en los contextos académicos, por lo que muchos investigadores no consideran esta opción. ¿Que tal organizar una special issue en Discurso y Sociedad sobre este tema? Gracias y saludos
 
 
# Celso Alvarez Cáccamo 11-03-2014 00:50
David, obrigado por um texto excelente que abre várias vias de conversa ou debate. Uma é, como dizes, por que não se faz análise crítica do discurso sistemática da "corrupção". Outra, como fazê-la. E coincido muito contigo em que fazê-la implicaria um conhecimento de economia política que nem sempre se tem. Mas implicaria também -- aventuro apontar -- uma consciência da posição de classe que também não se tem.

Por exemplo: não creio que as palavras de Floriano se afastem o mais mínimo do (neo)liberalism o. É suficiente entender o que significa "igualdade de oportunidades" no capitalismo para ver que se está a dizer o mesmo que durante décadas tem justificado a desigualdade social: que esta é resultado "natural" das "oportunidades iguais" para "viver igual". Se se entende o funcionamento do mercado de trabalho (isto é, da compra da mão de obra), a argumentação de Floriano (ou do PSOE) não tem muito mistério. Fazer análise "crítica" disto, então, não consistiria só em denunciar a "corrupção" como uma excrescência inusual ou uma perversão da ordem liberal (a interpretação anglo-saxã, onde a corrupção visível é limpada mais drasticamente), mas em revelá-la como consubstancial com o modo de produção capitalista.

O interessante, como penso que apontas, é a própria construção discursiva da "corrupção" (sistémica) frente ao que antes se dava em chamar "escândalos" pontuais. Na Espanha das últimas décadas, eu lembro o "escândalo Matesa", o "escândalo Rumasa", e outros. Eram as paradigmáticas pontas do icebergue duma corrupção sistémica, evidentemente, que já existia, mas não discursivamente . Eram as doenças pontuais cuja curação demonstrava a fortaleza dos sistemas (político, judicial). Agora emerge a "corrupção" como um vírus que ameaça todo o sistema, desde a economia até o funcionamento da democracia local, e a sua crítica nivela tudo e iguala todas as responsabilidad es. Por essa "corrupção", ataca-se igualmente na rua um banqueiro do que uma concelheira local de cultura, por exemplo: ataca-se toda a "classe política". Não é original dizer que este apocaliptismo lembra o tumultuoso prólogo do nazismo na Alemanha. Na Grécia já se está a ver com Aurora Dourada. Na Espanha, ressurgem partidos nazis e supremacistas como Democracia Nacional ou España 2000 (apoiantes, a propósito, da "revolução" ucraína). E as consignas dos movimentos sociais, em cujas filas se vêem às vezes ativistas de esvástica nas camisolas, são "Arrodear o Parlamento", mas nunca Arrodear a CEOE, Arrodear a Capitania Geral ou Arrodear o Palácio da Zarzuela.

De maneira que (em resumo), a pergunta é também: o que há na criação da "corrupção" como objeto discursivo público, enquanto as ações populares não estão encaminhadas fundamentalment e a acabar com a sua fonte sistémica, que é o capitalismo, mas a deslegitimar o seu aparelho político (o qual, a propósito, também me parece muito bem ;-) ) ? Será este um tratamento homeopático destinado a habituar a população submetida a uma presença constante da "corrupção" como irregularidade que o próprio sistema se encarrega de corrigir, perante a impossibilidade manifesta de ter ocultado durante décadas a impureza? Neste sentido, a propaganda sobre (não só contra) a corrupção lembra-e a tática do imperialismo militar dos EUA desde a invasão do Iraque em 2003 (ou, se calhar, já desde a primeira invasão de 1991), quando o imperialismo começou a fazer homeopaticament e explícitas as suas intenções de iminente invasão, guerra e destruição, com a resultante conivência da população a meio do simulacro do debate público binarista entre aquel@s que se opunham a tal barbárie e aquel@s que a justificavam.
 
 
# Esperanza Morales López 07-04-2014 14:01
En nuestro grupo hemos trabajado sobre el análisis de los eslóganes del 15M. Por si os interesa, tenemos acabados dos artículos (uno ya está publicado y otro aceptado):
- Pujante, D. y Morales López, E. (2013) “Discurso (discurso político), constructivismo y retórica: los eslóganes del 15-M”, Language, Discourse, & Society 2/2: 32-59 (open access: http://www.language-and-society.org/journal/issues.html).
- Montesano Montessori, Nicolien y Morales López, Esperanza (2012) “The study of innovative discourses of change. Reinventing democracy in Spain: the case of 15 M”, aceptado en la revista Critical Approaches to Discourse Analysis Across Disciplines (CADAAD) (open source: http://www.cadaad.net/journal).
Es verdad que vamos lentos con el análisis porque son datos del 2011 y ya estamos en el 2014. Pero es lo que hay.
Saludos. Esperanza Morales
 

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